{"id":1878,"date":"2019-10-14T12:14:03","date_gmt":"2019-10-14T12:14:03","guid":{"rendered":"https:\/\/centrecasals.com\/?p=1878"},"modified":"2021-07-28T18:33:46","modified_gmt":"2021-07-28T18:33:46","slug":"autoestima-se-amable-contigo-mismo-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/autoestima-se-amable-contigo-mismo-a\/","title":{"rendered":"AUTOESTIMA: S\u00c9 AMABLE CONTIGO MISMO\/A"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-1024x423.jpg\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-200x83.jpg 200w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-300x124.jpg 300w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-400x165.jpg 400w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-600x248.jpg 600w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-768x317.jpg 768w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-800x330.jpg 800w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-1024x423.jpg 1024w, https:\/\/centrecasals.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/psicologia-1200x495.jpg 1200w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"423\" \/><\/p>\n<p>La compasi\u00f3n puede definirse como un sentimiento de profunda simpat\u00eda y tristeza por aquel que es v\u00edctima de\u00a0la desgracia, acompa\u00f1ado de un fuerte deseo de aliviar ese sufrimiento (Grossman et al. 2011). Se diferencia de la pena en que, \u00e9sta es un sentimiento de tristeza por alguien sin necesidad de experimentar aut\u00e9ntica empat\u00eda ni conexi\u00f3n con aquel que genera la emoci\u00f3n y que en el caso de la l\u00e1stima implica una cierta relaci\u00f3n de superioridad sobre el otro (Sim\u00f3n, 2015).<\/p>\n<p>Para Kristine Neff (2003) la autocompasi\u00f3n surge de la utilizaci\u00f3n de habilidades enfocadas a desarrollar un aut\u00e9ntico inter\u00e9s por el bienestar de uno mismo, aprender a ser sensible, emp\u00e1tico y tolerante con el sufrimiento de uno mismo, desarrollar un conocimiento profundo de sus ra\u00edces y causas, no juzgar y tratarse afectuosamente. Para Germer (2011) la autocompasi\u00f3n es cuidar de nosotros mismos de la misma forma que lo har\u00edamos con alguien a qui\u00e9n amamos much\u00edsimo. La conceptualizaci\u00f3n que Kristine Neff hace de la autocompasi\u00f3n proviene de la tradici\u00f3n budista, y est\u00e1 compuesta por tres componentes que son la <strong>amabilidad, la humanidad compartida y el mindfulness<\/strong> (Neff, 2003). <strong>La humanidad compartida<\/strong> consiste en reconocer que el sufrimiento y las dificultades de los dem\u00e1s no son ajenas a nuestra propia comprensi\u00f3n, sino que son una parte com\u00fan de nuestra experiencia humana. Esta caracter\u00edstica homogeniza a todos los humanos como seres iguales, todos deseamos ser felices y no queremos sufrir\u00a0(Soler, 2016). La <strong>amabilidad<\/strong> es ser c\u00e1lido y comprensivo con los dem\u00e1s y por tanto es lo opuesto a ser cr\u00edtico, exigente, evaluativo y severo; en el caso de la autocompasi\u00f3n, la bondad sobre uno mismo no solo implica dejar de juzgarse (mental) sino tambi\u00e9n implica darse permiso para conmoverse con el propio sufrimiento (emocional) (Soler, 2016). Con respecto a <strong>mindfulness<\/strong> en el contexto de la compasi\u00f3n, tendr\u00eda que ver con el concepto de descentramiento, con la capacidad de experimentar emociones y pensamientos dolorosos de forma equilibrada, sin regodearse ni sobreidentificarse con el dolor, pero al mismo tiempo sin evitarlo o negarlo (Neff, 2012).<\/p>\n<p>Uno de los conceptos m\u00e1s cercanos a la compasi\u00f3n es la <strong>empat\u00eda<\/strong>, en la que el sujeto observador comparte las emociones del sujeto observado (Singer y Lamm, 2009). La empat\u00eda consiste en comprender a nivel emocional y cognitivo una determinada postura pero no implica que se est\u00e9 de acuerdo con ello o que se apruebe (Soler, 2016). Con la empat\u00eda se puede sentir el sufrimiento del otro pero no se siente el deseo de aliviar ese sufrimiento como s\u00ed sucede con la compasi\u00f3n, por tanto podr\u00edamos decir que la compasi\u00f3n es empat\u00eda en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro concepto cercano a la compasi\u00f3n es la <strong>aceptaci\u00f3n<\/strong>. Una actitud autocompasiva parece estar impl\u00edcita en la aceptaci\u00f3n (Cardaciotto et al., 2008). Para Germer la autocompasi\u00f3n es en s\u00ed una forma de aceptaci\u00f3n (Germer, 2009). La aceptaci\u00f3n se refiere a lo que nos sucede a nosotros, ya sea un sentimiento o un pensamiento, mientras que la (auto) compasi\u00f3n es la aceptaci\u00f3n de la persona a la cual le est\u00e1 sucediendo; es la aceptaci\u00f3n de nosotros mismos mientras estamos en una situaci\u00f3n de dolor (Soler, 2016). Adem\u00e1s la autocompasi\u00f3n, como ocurre con la aceptaci\u00f3n, parece producirse con m\u00e1s facilidad tras haber abandonado la lucha por sentirnos mejor (Germer, 2009). La compasi\u00f3n implica, adem\u00e1s de aceptar, generar algo, una disposici\u00f3n al cuidado de uno mismo y nuestra experiencia emocional, y de la de los dem\u00e1s (Soler, 2016).<\/p>\n<p>Es importante diferenciar entre aceptaci\u00f3n y resignaci\u00f3n. La resignaci\u00f3n es pasiva y nos deja atrapados, mientras que la aceptaci\u00f3n es activa y nos moviliza al cambio. \u201c<strong>Lo que se resiste persiste y lo que se acepta se transforma<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Otro de los conceptos cercanos y relacionados con la autocompasi\u00f3n y el ser amable con uno mismo es la <strong>autoestima<\/strong>. Seg\u00fan Kristine Neff (2012), en nuestra cultura la idea de que una autoestima alta es psicol\u00f3gicamente sana, est\u00e1 ampliamente extendida. Eso es en parte debido a que realmente tener una baja autoestima no es bueno. Pero eso no implica que la soluci\u00f3n sea conseguir una alta autoestima, ya que la autoestima se basa en la comparaci\u00f3n, uno versus los otros. Te sentir\u00e1s bien o mal contigo mismo en funci\u00f3n de si est\u00e1s por encima o por debajo de la media (Soler, 2016). Sin embargo cuando trabajamos la autocompasi\u00f3n no hay comparaci\u00f3n con los otros, cada uno de nosotros somos muy valiosos simplemente por el hecho de ser seres sintientes, seres vivos, ni mejores ni peores que los dem\u00e1s. Nuestra val\u00eda no tiene nada que ver con nuestros logros ni con nuestros fracasos, por lo que nuestra autoestima siempre es equilibrada, sana. Recuerda que cada vez que te comparas con otra persona no te est\u00e1s amando a ti mismo\/a.<\/p>\n<p>En esta sociedad tan competitiva \u00bfcu\u00e1ntos de nosotros nos sentimos bien con nosotros mismos? Sentirse bien con uno mismo parece algo ef\u00edmero, sobre todo porque necesitamos creernos especiales y por encima de la media para tener una autoestima alta. El deseo de querernos sentir bien es comprensible, el problema es que es imposible que todo el mundo est\u00e9 siempre por encima de la media en todo momento, ya que destacaremos en unos aspectos pero siempre encontraremos a alguien que destaque m\u00e1s que nosotros en otros y esto nos cuesta afrontarlo (Neff, 2012). Estamos continuamente juzg\u00e1ndonos y autoevalu\u00e1ndonos, la mayor\u00eda de nosotros somos muy duros, cr\u00edticos y exigentes con nosotros mismos, produci\u00e9ndonos mucho dolor. Es entonces cuando perdemos la fe y la confianza en nosotros mismos, dudamos de nuestras capacidades, de nuestro potencial, nos criticamos duramente a nosotros mismos incluso lleg\u00e1ndonos a insultar, dici\u00e9ndonos lo in\u00fatiles que somos. Esto hace que nuestra autoestima se debilite y que suframos mucho.<\/p>\n<p>\u00bfY cu\u00e1l es la soluci\u00f3n? dejar de evaluarnos, de juzgarnos, de criticarnos, de compararnos con los dem\u00e1s, de autoetiquetarnos como \u201cbuenos\u201d o \u201cmalos\u201d, acept\u00e1ndonos a nosotros mismos con generosidad, amor y amabilidad. Trat\u00e1ndonos con la misma amabilidad, cari\u00f1o y compasi\u00f3n con la que tratamos a un amigo o ser querido. Pero por desgracia, no hay casi nadie a qui\u00e9n tratemos tan mal como a nosotros mismos (Neff, 2012).<\/p>\n<p>Para los budistas, tenemos que cuidar de nosotros mismos para poder cuidar de los dem\u00e1s. Ser\u00eda algo as\u00ed como PRIMERO S\u00c9 FELIZ TU PARA DESPU\u00c9S HACER FELICES A LOS DEM\u00c1S.<\/p>\n<p>Si quieres aprender a amarte, valorarte y respetarte, mejorando as\u00ed tu autoestima cons\u00faltanos, podemos ayudarte.<\/p>\n<p><strong>Article escrit per Maria G. Psic\u00f2loga, Psicoterapeuta i instructora de Mindfulness al Centre Casals.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Visites dilluns tardes i dimecres mat\u00ed (hores concertades)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Taller de Mindfulness:<\/strong><\/p>\n<p><strong>_ Dilluns de 20\u201915h a 21\u201915h<\/strong><\/p>\n<p><strong>_ Dimecres de 9\u201930h a 10\u201930h<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><u>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/u><\/p>\n<p>Garc\u00eda-Campayo, J.; Cebolla, A. y Demarzo, M. (2016<em>). La ciencia de la compasi\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del mindfulnes<\/em>. Madrid: Alianza Editorial.<\/p>\n<p>Neff, K. (2012). <em>S\u00e9 amable contigo mismo. <\/em>Barcelona: Editorial Oniro\/Espasa Libros S.L.U.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878"}],"collection":[{"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1878"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1888,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878\/revisions\/1888"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrecasals.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}